29 de junio de 2026
La semana pasada, el S&P 500 cayó un 1,95% y cerró en 7.354 puntos. En lo que va del año, acumula una ganancia del 7,43%. El consenso del mercado establece un precio objetivo promedio de 7.743 puntos para finales de 2026 (+5,3%). La tasa del bono del Tesoro estadounidense a 10 años bajó 8 puntos básicos y se situó en el 4,38%, aunque permanece elevada. El DXY se apreció un 0,6% y cotizó en 101,4, su nivel más alto desde abril de 2025. El VIX subió un 5% y se ubicó alrededor de 18 puntos, por encima del promedio de los últimos años. Desde estos niveles, esperamos que la volatilidad aumente en el corto plazo.
La caída del mercado estuvo impulsada por los sectores de servicios de comunicación (-6,2%), tecnología (-5,4%) y consumo discrecional (-2,7%). Por su parte, el mercado mantuvo una perspectiva positiva sobre los avances en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, lo que provocó que los precios del petróleo cayeran un 7% durante la semana, hasta situarse alrededor de los USD 73 por barril, regresando a niveles previos a la guerra. El dato más relevante de esta semana será la publicación del informe de empleo de junio, el jueves 2 de julio. El mercado espera la creación de 110.000 puestos de trabajo y una tasa de desempleo del 4,3%.
En cuanto al mercado de bonos, aumentó el diferencial de los bonos con grado de inversión frente a los bonos del Tesoro. Se espera que esta tendencia continúe en el corto plazo. Por lo tanto, es preferible posicionarse en instrumentos de tasas de interés en lugar de instrumentos de crédito.
En este escenario, el mercado ha estado reajustando la trayectoria de las tasas de interés que espera de la Reserva Federal para 2026. Ahora anticipa un incremento de 25 puntos básicos en septiembre, con lo que la tasa cerraría el año en el 4%. Este ajuste de las expectativas se reflejó en el aumento de las tasas de interés de largo plazo, mientras que el mercado accionario registró una corrección desde sus máximos. Al mismo tiempo, la valoración del SPX se sitúa en 18,5 veces, por debajo del promedio de su relación precio-beneficio (P/E) de los últimos cinco años, de 19 veces.
Por lo tanto, ante un menor riesgo de desaceleración económica y de una posible recesión, se abre un contexto de mayor incertidumbre y volatilidad en las tasas de interés. Sin embargo, después de la corrección de la semana pasada, las valoraciones continúan siendo razonables, lo que representa una oportunidad a mediano plazo. En consecuencia, recomendamos buscar sectores de calidad, con balances sólidos, para desenvolverse en este entorno. En este sentido, destacamos sectores como semiconductores, tecnología, bancos e industriales.


